Demostración sobre una sabina negra (Juniperus phoenicea)
Con motivo de la XX exposición del Club Bonsai Madrid, David dio una demostración sobre una sabina negra en el pabellón de la Rosaleda del Parque del Oeste de Madrid
Esta sabina nunca antes se había trabajado, sólo se había cultivado con un objetivo claro: lograr el máximo vigor posible. David insistió en ello durante la demostración, así como en la necesidad de ser respetuoso con la salud del árbol, teniendo siempre en cuenta de antemano las consecuencias de las intervenciones que sobre él realicemos. El objetivo es garantizar el mayor desarrollo de la planta y obtener resultados en el menor tiempo posible.
En la introducción del trabajo expuso las cualidades y defectos del ejemplar y explicó cuál es el orden de trabajo para modelar un árbol: "Se trabaja de mayor a menor, es decir del trabajo más fuerte al más delicado". El orden de intervención fue:
- Trabajo en las maderas muertas y definición de venas vivas
- Determinación del diseño (frente, posición de plantado, distribución de líneas y ubicación de masas)
- Boceto del resultado para facilitar el seguimiento del trabajo al público
- Alambrado de las ramas primarias
- Alambrado de ramas secundarias y refinado de la copa.
Paso a paso
Sabina Negra (Juniperus phoenicea) antes del trabajo
El trabajo comenzó con la limpieza de la madera, eliminando las partes podridas y la suciedad acumulada, para después aplicar líquido de jin, que consolidara las zonas menos sanas y frenase el deterioro general de la madera.
Para la limpieza utilizó un cepillo de nylon acoplado a un taladro. Para conseguir mejores resultados, explicó: "se debe mantener la madera mojada mientras se está cepillando".
Para facilitar el trabajo y evitar dañar la vegetación, ató con alambre las ramas, dejando así todo el tronco a la vista, como se aprecia en la foto. Como la madera estaba mojada, el cepillo no se quema y además no se desprende tanto polvo.
Para dotar de movimiento al rígido tronco seco se modificó el ángulo de plantado, quedando finalmente inclinado hacia el lado izquierdo. Una de las prioridades era encontrar un diseño en el que la vena viva fuera visible desde el frente y a la vez se lograra un conjunto armónico.
El público observaba atento todos los detalles del trabajo. Vemos a David dibujando su idea antes de modelar la copa del árbol.
Una vez acabado el dibujo dio los detalles del trabajo, explicando qué rama del árbol correspondía a la que había dibujado. Así los asistentes pudieron saber en cada momento en qué se estaba trabajando.
Una vez que ha decidido el diseño, elimina todas las ramas sobrantes y deja el árbol listo para alambrar. Así no se pierde tiempo, alambre ni esfuerzo alambrando ramas que después se van a eliminar. Remarcó la importancia de trabajar con objetivos claros y bien definidos.
Mientras David alambraba, un voluntario (José Gálvez) aplicaba líquido de jin a la madera muerta. El demostrador se centró en las ramas primarias, para estructurar el árbol. Después vendría el alambrado de ramas secundarias.
El último paso del proceso es colocar cada uno de los brotes y ajustar las longitudes de las ramas. David explicó que en este primer trabajo no se deben despuntar todos los brotes, siempre hay que dejar brotes vigorosos y no pinzados en la punta de cada subrama, para que el árbol no detenga su crecimiento y no pierda vigor.
Después de tres horas de demostración.
En esta foto de estudio apreciamos mejor el resultado del trabajo. Ahora el tronco tiene movimiento y la vena es visible. También la base es muy interesante desde este frente y la larga primera rama compensa y equilibra el gran jin superior.
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