Modelado definitivo de una sabina: Interesante técnica de doblado de ramas

Por David Benavente

Este árbol fue trabajado por un profesional en una demostración hace ya algunos años. Después de aquello se dejó crecer y no volvió a ser modelado, por lo que toda la forma se perdió.

Ahora me ha llegado el turno de remodelarlo. Es un árbol con mucho dramatismo, pero en el diseño actual hay algunas cosas que no acaban de encajar. Como son elementos estructurales los que voy a corregir el trabajo no será ligero, sino una remodelación total.

Resulta llamativo que al final del trabajo la rama principal se mueve hacia el mismo sitio que al principio, pero el tronco tiene el movimiento opuesto y el aspecto general del árbol no tiene nada que ver con el inicial. Todos los detalles del trabajo los puedes descubrir a continuación.

Frente. La base es inestable. El tronco se ve plano. La curva es demasiado monótona. Las maderas vienen demasiado a la cara (ver foto lateral)

Espalda.

Lateral derecho. Desde aquí se ve claramente que el jin de la parte frontal viene demasiado hacia el frente.

Lateral izquierdo. Desde este lateral el tronco no es plano y la base es muy ancha. El problema es que la rama principal viene directamente hacia el frente.

Nebari visto desde el lado izquierdo.

Con un poco más de giro hacia la derecha la base es aun mejor. Lo malo es que así la primera rama viene todavía más al frente.

Tronco visto desde el lado izquierdo. El tronco se ve un poco recto.

Con un poco más de giro hacia la derecha el tronco gana movimiento y el jin de arriba no viene tal al frente. El problema de la primera rama se marca aun más mirando desde aquí.

Para estudiar mejor el árbol es mejor recoger un poco el verde con alambre, formando "coletas".

Madera

Jin antes de. Es demasiado grueso. Es importante mantener el craquelado de la parte central, pues da apariencia de vejez.

Con las partidoras de troncos modelamos los jines. Primero se clavan en la zona donde queremos abrir la madera.

Después se cierra la tenaza, se gira y se hace palanca, para que la madera se desgarre siguiendo su propia veta.

Ahora el jin se ve más ligero, más acorde con el diseño del árbol.

Han quedado algunas aristas y pedazos sueltos de madera en el jin

Con el cepillo plástico limpiamos la zona

Después del trabajo. En unos meses la madera comenzará a abrirse, hasta que iguale la textura de la parte superior.

Esta zona del tronco quedará en el frente con el nuevo diseño. Le falta relieve, es demasiado lisa comparado con el resto del tronco.

Tallamos la zona con la fresa, para añadir algo de interés a la zona

Después de tallar y cepillar la zona. Cuando se aplique de nuevo el líquido de jin aparecerán los contrastes que darán interés a esta zona.

Doblado de la primera rama

El trabajo anterior no sirve de nada si no logramos doblar la rama principal hacia el lateral izquierdo.

La rama es muy bonita, pues está longitudinalmente divida. Una mitad muerta y la otra viva creando un precioso contraste. Una rama así se valora mucho, pero si no logramos ponerla en la posición adecuada…

El problema para doblarla es que al tener madera muerta se hace casi imposible. Podríamos separar la vena y quitar la parte seca. Así conseguiríamos doblar la rama, pero al perder la madera perdería todo el valor que tiene ahora. Veamos la técnica correcta para este caso. Es muy sencilla de aplicar.

En nuevo frente, con la rama creciendo hacia el frente.

Detalle de la base de la rama

Con la tenaza partidora de troncos creamos una fisura entra la vena y la madera, eso sí, sin quitar ni un pedazo de madera.

Colocamos un tensor de la rama a un jin de la parte posterior.

Después de tensar el jin. La rama ya está en su sitio. Fijaos en la base de la rama como se ha movido hacia la izquierda y como se ha marcado la curva de la parte media.

Hemos cambiado de sitio el tensor y hemos puesto un alambre más delgado para que se vea menos:

Vista general del árbol después de la primera torsión. Creo que no es suficiente. Voy a doblar un poco más

Después de cambiar de nuevo el tensor por otro que soporte más tensión y después de doblar un poco más la rama

¡Ahora sí! Notad que además del cambio de frente el árbol también tiene que sufrir un ligero cambio en la posición de plantado. Hay que levantarlo hacia el frente, para que no quede tumbado hacia atrás.

Comienza el modelado de las ramas. Esta rama superior sobra. Con ella la copa sería demasiado voluminosa y más abajo hay una rama perfecta para formar el nuevo ápice.

Después de modelar, aun un la maceta original.

Aspecto final después de plantar en una maceta de cultivo para corregir el ángulo de plantado y favorecer el crecimiento de la copa.

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